tips-para-prevenir-la-fatiga-laboral

Los altos niveles de cansancio en el trabajo pueden perjudicar considerablemente la productividad. Aprende a identificar y prevenir la fatiga laboral con estos tips. 

La fatiga laboral, es la responsable de muchos de los errores que se cometen en el ámbito laboral, y en ocasiones, no sólo puede causar disgustos entre los colaboradores, sino que se ha comprobado que le cuesta a las empresas entre 1,200 y 3,000 dólares anuales en productividad.

 

A continuación te presentamos una serie de acciones que podrías implementar en tu empresa, para generar un entorno más óptimo para todos, que reduzca el cansancio en el trabajo, contribuyendo así a fortalecer la estabilidad y productividad en tu negocio.

 

Analiza tu contexto actual

¿Qué tantos datos e información tienes en este momento acerca de la fatiga laboral en tu empresa?, llevar a cabo un análisis minucioso, puede ser un buen punto de partida para detectar debilidades, y áreas de oportunidad a mejorar.

Realizar sondeos o preguntar a tus líderes de área, puede aportar datos relevantes para conocer mejor cómo se siente tu plantilla. Quizá hay algo que les preocupa o molesta de su rutina; o incluso podrían tener ideas para hacer más eficiente su labor, y así prevenir de mejor forma los efectos del cansancio.

Más allá de lo que expresen los colaboradores, también resulta conveniente utilizar herramientas de análisis de datos para identificar de manera más objetiva los problemas. Por ejemplo, si hay forma de medir la productividad por hora, quizá puedas identificar en qué lapsos se están generando los mayores conflictos y tomar cartas en el asunto.

Actualiza tu mobiliario

Optar por muebles ergonómicos y de calidad, es una de las mejores maneras de prevenir la fatiga laboral, que además, resulta de gran importancia para cuidar la salud a largo plazo.

Desde luego que las sillas o el tipo de asiento, son una base fundamental en gran parte de empleos; pero también puedes valorar una optimización del resto del mobiliario para hacer más fáciles y eficientes las actividades cotidianas.

Por ejemplo, los escritorios con altura ajustable, resultan ideales para quien tiene que pasar buena parte del día sentado, ya que permiten cambiar fácilmente de posición, retrasando así notablemente los efectos negativos del cansancio.

Identifica los síntomas de la fatiga laboral

Si cuentas con un área de recursos humanos, tener un plan para identificar de forma oportuna los indicios de cansancio en los colaboradores, puede ayudar a trabajar en el problema antes de que se vuelva más grave. 

Hay incluso labores, que pueden resultar de alto riesgo si se realizan bajo condiciones de fatiga; pues en algunos casos, una persona con un alto grado de cansancio puede cometer errores que resulten en lesiones dentro del área de trabajo. Detectar de forma oportuna estas señales, es algo que además de hacer más eficiente el proceso, puede también ayudar a evitar accidentes.

Crea espacios de esparcimiento

Usualmente se recomienda también que se adapten espacios en la oficina para la relajación y el descanso de los colaboradores. Así podrán tomar pausas cortas y distraerse un poco para retomar sus actividades con una mejor concentración.

Las características ideales de los espacios de descanso varían dependiendo de las labores que se realizan en la empresa. Aunque para la mayoría de trabajos de oficina, tener una sala cómoda donde simplemente podamos sentarnos a reposar y despejar la mente, o un espacio al exterior donde podamos tomar aire fresco y recobrar ánimos cada cierto tiempo es suficiente para notar un verdadero cambio y mejorar la productividad en la empresa.

Es mejor tener 6 horas efectivas de concentración y trabajo en óptimas condiciones, que 8 horas forzado a estar laborando con un alto desgaste y estrés, que al final de cuentas merma la productividad.

Optimiza horarios

Como parte de las estrategias actuales de prevención de la fatiga laboral, se encuentra también la exploración de diferentes horarios más flexibles.

En algunos casos, reduciendo el número de jornadas laborales por semana, se ha llegado a obtener asombrosos resultados respecto a la productividad. O bien, también puedes considerar optar por jornadas menos largas, con horarios flexibles o adoptar políticas más abiertas de home office.

Presta atención a los hábitos

Investigaciones recientes han documentado la forma en la cual los malos hábitos pueden incidir severamente en la fatiga laboral.

Desde cuestiones tan elementales como la hidratación, hasta la postura para sentarse o los ejercicios para aliviar el estrés, los hábitos de los colaboradores a lo largo de la jornada pueden perjudicar o beneficiar su productividad considerablemente. 

En este sentido, idear la forma de capacitar a los colaboradores en la adopción de hábitos saludables, es una muy buena inversión de tiempo para conservar en la mejor forma posible a tu equipo. Además, también puedes emplear señalética para reiterar y mantener presentes las mejores prácticas de forma permanente.

No te olvides de la alimentación

Si se trabaja con hambre, también aumenta la incidencia de dolores de cabeza y desatención. Por lo cual, al establecer los horarios y distribución de labores, toma en cuenta un lapso de tiempo en el día en el que los colaboradores puedan comer con calma. 

Por ejemplo, estudios recientes encontraron que en algunos casos a cierta hora del día la productividad disminuye severamente, pues se presentaba un fenómeno de apetito generalizado. Realizar pequeños cambios, como optimizar el menú de las cafeterías, o colocar dispensadores con bocadillos en los pasillos, se volvió un detalle capaz de aportar el plus de energía suficiente para completar la jornada con un buen ánimo.

Monitorea los datos

No existe una fórmula mágica para prevenir la fatiga laboral de forma total, cada empresa es distinta, y por tanto las estrategias deben ir muy encaminadas tanto al tipo de negocio, como a las características del personal.

Aunque una buena forma de mantener una optimización constante, es definir métodos para medir de forma precisa los niveles de fatiga, y así poder ir comprobando la efectividad de las diferentes estrategias.

También es importante demostrar y mantener una postura abierta, para que los colaboradores puedan expresar su sentir acerca de su bienestar y aportar las claves para generar un entorno óptimo para todos.

Está demostrado que la fatiga en el trabajo, también es motivo para perder la motivación y la dedicación; por lo cual, busca las formas de mantener activa, interesada y con energía a tu plantilla, y mejora de forma continua los procesos; analizando la información y tomando las decisiones pertinentes.